miércoles, 22 de octubre de 2008

Mis amigas escuchan a Rosana, a Sandra, rinden culto a The L Word, compran todo el merchandising lésbico, no se pierden la marcha del orgullo (aunque sea por TV), tienen confidentes gays, gritan como desaforadas cuando juega la Selección. ¿Será que ser lesbiana es una cuestión de cantidad?

7 comentarios:

Godo dijo...

Pucha, me falta escuchar Rosana.

Godo dijo...

Es solo una cuestión de actitud, Flu!

lola dijo...

ohhh si ese es el decalogo, estaré en el bando equivocado? merd!!!

Sol dijo...

No No No No No!!!! Por que preguntas eso??? Es una cuestion de calidad... y te olvidaste de Celeste!

Gal dijo...

Verdad!!! pero por qué escuchan a Rosana y a Sandra si ninguna se ha nombrado jamás como les?
¿Por que las "L" si viven de puta madre como ninguna lesbiana podría viver en Argentina?. Lo de la selección es puro mal gusto. Los confidentes gays sólo quieren ser escuchados. La marcha sólo visibiliza a los hombres gays y a los estereotipos de travestis que captan la atención de las cámaras del mundo. Jamás se ve una torta en las marchas.
Creo que ser lesbiana es una cuestión de contradicción.

lola dijo...

ser lesbiana y argentina es una contradicción!!!

Anónimo dijo...

Es cuestion de sentirse menos bicho raro en un mundo lleno de bichos raros...

Gandita